viernes, 10 de septiembre de 2010

Aniversario



... Y desperté el primer día,
como hacía un año,
sabiendo había hecho 
la mejor elección de mi vida...

ESTAR A TU LADO.



jueves, 2 de septiembre de 2010

La tristeza de no verte sonreir



La gente está triste.
Se enfada, llora, se deprime, 
se separan, se aislan, gritan,
pegan, matan.
La ciudad está llena de gente triste.
Gente sola. Vacia. Apagada.
Se hieren unos a otros.
Se recetan pastillas para olvidar.
Para no recordar lo infelices que somos.
Lo grises que nos volvemos.
Y nadie tiene el valor de decirnos la verdad.
Que la felicidad está por dentro,
escondida en cada uno de nosotros.
No hay formulas mágicas.
Y si sigues respirando, puedes 
seguir intentado ser feliz.
Aunque la valentía de enfrentarse a 
uno mismo requiere su esfuerzo.
Es más fácil vivir en las sombras.
Es más sencillo no permitirse sonreir.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Hija de la gran perra



Un día de verano.
Mañana o tarde, no sabría decir.
Tengo la imagen en la memoria, 
pese a lo mucho que la odio.
En la linde del rio una chica, 
de espaldas.
Puede que tenga unos 15 o 16 años.
Lanza algo al rio, 
se vuelve a la cámara y se rie.
Podrían ser piedras, lo parecen,
de hecho. Como ese juego de hacer
que reboten en el agua, como si 
fuésemos magos.
Pero no son piedras.
Se agacha a coger otro.
Y vemos una bolita de pelo,
una bolita que gimotea, 
tímidamente.
A los pies de la chica, 
unos perros recién nacidos.
A penas sientes el gemir de animal
lo ves volando hacia las frías aguas 
de rio.
Tan frias como mi corazón en ese
momento.
La chica se gira, rie, y mira a la
cámara.


De verdad que lucho por quitarme
esas imágenes de la cabeza.
Y lucho por no llorar, solo de 
la rabia e impotencia que me dan.
Lucho, por contener a mi imaginación, 
que me lleva hasta donde ella,
a la tranquila vorera de ese río en verano.
La agarro del cuello, con fuerza, 
entre las dos manos, 
sintiendo el palpitar agonizante
de los últimos minutos de su vida.
Y la miro a los ojos.
Y me rio yo también.
Y una vez su garganta ha dejado
de gruñir, la agarro del pelo
y la lanzo con fuerza a esas
frías aguas que la arrastran, 
lejos, muy lejos...
Allá en donde el rio te hace olvidar.

No sentiría pena de verla morir.
No, porque ella tiene la elección.
La elección que no ha dado a esos animales.
Me dan miedo las personas así.
Las crueles con el ser indefenso.
Y me da miedo que ese dolor
sea para ellos motivo de risa.
No concibo gente así en este mundo.

Les deseo lo mismo que han provocado:
dolor, sufrimiento, risas de fondo...
Y el tenue borboteo del agua helada,
anunciando la muerte a su paso.
Ojo por ojo para ellos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Hasta el fin...




No hay marcha atrás,
porque la vida ya te arrastra
y te empuja hacia el fin.

Quisiera haberme arrepentido menos,
no hacer daño a quién no
lo merecía y aprender,
mucho antes de que llegaran
los errores.

Pero no hay vuelta atrás.

La experiencia es una vieja
conocida que no cesa.
Aprendo a golpes lo que
no me enseñaron las palabras.

Cierro los ojos,
navego en el tiempo
y me repito una y otra vez
que lo malo no volverá.

He crecido, he cambiado...
y sigo viva.

Que revienten los gusanos
de la culpa y cicatricen
mi cuerpo.

La vida me lleva,
a veces me arrastra...
Y ya no hay vuelta atrás.

lunes, 16 de agosto de 2010

Heridas que no cura el tiempo



Considero muy importante cuidar a los ancianos en el seno familiar.
Hija de divorciados que soy, deseo como casi todos los hijos
de matrimonios separados, que mis padres vuelvan a estar juntos.
Cuando estén necesitados de atención, solo tendré que meter
a sus nuevas parejas en un geriátrico; después los cuidaré
a ellos dos en casa, donde los acostaré en la misma cama
hasta que mueran.
Ésta es para mí la idea suprema de la felicidad.
Sé que en algún momento podré hacerlo,
sólo tengo que esperar con paciencia.

Zonas húmedas, C. Roche

martes, 10 de agosto de 2010

Lost in...



Soy la Charlotte que no duerme.
La que mira mientras tú descansas.
Busco en medio de esta extraña ciudad
un destello que me guíe.
Una respuesta a brillantes luces de colores.

Después, pienso en ella.
En ese pelo que huele a dulces rosas.
Y en el color que ya no encuentro...
ni en sus labios, ni en mis bragas,
tampoco colgado en estas tristes lámparas.
Ni siquiera en esa peluca que soñaba con tener.

lunes, 9 de agosto de 2010

Sin sentido lo que siento.



Vivo, revivo y sobrevivo,
con la cabeza a varios pasos de mis pies,
a veces caótica y desordenada,
a veces refulgente y sensual.
Juego a ser lo que tú quieres que yo sea
y hay veces que vuelvo la mirada atrás.
Siento que no tiene mucho sentido esto que yo digo.
Pero tampoco necesito que se entienda.
Hay veces que no ahondo demasiado, por el miedo.
Hay días que dejo de soñar.

sábado, 31 de julio de 2010

=)


Sinceramente... adoro cuando te ries.


lunes, 26 de julio de 2010

Drenando mi vida



Tengo un agujero en la pared.
Una descarada ñapa blanca que,
ya estaba ahí cuando llegué, y que,
probablemente seguirá cuando me vaya.
Pese a los retoques y las capas de pintura,
los agujeros siempre permanecen,
como los borrones del pasado
en las blancas páginas de nuestra vida.

Pienso que ese boquete es el centro justo
por el que se escapan los malos momentos,
las angustias, los miedos, las preocupaciones...
El desagüe de la rutina
y los días para olvidar.
El resto de la vida que fluye y
no se escapa por ese agujero,
es lo que hace de este perfecto sitio,
lo que hoy llamo mi hogar.

martes, 20 de julio de 2010

Aquí contigo, siempre.



Ya no sé cómo explicarte
que vine aquí para quedarme.

Que no hay día malo ni sonrisa triste
que empañe nuestro amor.

Me quedo a tu lado para siempre vida mía.
Y mañana...
que salga este jodido Sol por donde quiera.