miércoles, 14 de octubre de 2009

La muerte, como objeto artístico, polémico y comercial: Damien Hirst .



- Vuestro proyecto final de la asignatura de Arte consistirá
en un trabajo de investigación sobre un artista contemporáneo,
una obra o una exposición determinada en galerías de arte.
Las presentaciones deberán ser necesariamente visuales.
Visuales e impactantes.

Un estremecimiento de placer se proyecta por todo mi cuerpo.
Arranco el ratón de las manos de una de mis mojigatas
compañeras de grupo y me dispongo a proyectar la luz
sobre sus acorchados cerebros infantiloides.

Tecleo : Demien Hirst.
Abro la galería.
- Aquí tenéis vuestro proyecto final de Arte.

Y me deleito a mí misma con una de mis obras preferidas
que me impactó cuando con 15 años la vi en uno de
mis libros de texto de Historia del arte:
"Imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo"


Sobre un inmenso tanque de formol azulado reposa el cadáver
de un gran tiburón tigre, mostrando sus fauces abiertas,
a punto de atacar...como si de un fotograma captado
en las inmensidades del océano se tratara.
Como poder detener el tiempo y contemplar
a ese bello animal en una situación de completa inmovilidad,
aunque la visión de su muerte nos turbase por completo
y nos hiciese dudar de si en un determinado momento
se removiese en las aguas del tanque y se dispusiese a escapar.


Siempre me han fascinado los tiburones.
Por la belleza y el horror que les envuelve.
Me atraen hasta la excitación.
Arte y tiburones... estaba claro que ésta iba a ser una de mis obras referentes.
Y también está claro que mi proyecto iba a ser sobre este hombre, l'enfant terrible
del arte británico contemporáneo.
Un autor que mezcla esquizofrenia, angustia existencial junto con un halo
de transgresión que se refleja en la comercialidad de sus obras.

Respecto al tema... supongo que trata de hacer lo que todas las
personas nos empeñamos en hacer en este mundo :
darle a la muerte una visión personal, menos fatalista, intentar
diseccionarla e incluso despersonalizarla y aislarla, de aquello
que la vuelve natural.



La muerte está ahí, se apodera de la vida y no podemos hacer otra cosa
que observarla, tras un vidrio, en los pasillos de una galería...
como si ella nunca fuese a estar entre nosotros.



Este es mi proyecto final,
como el final existencial del proyecto que muestra Hirst,
en cada una de sus obras.

Beautiful inside my head forever