jueves, 2 de septiembre de 2010

La tristeza de no verte sonreir



La gente está triste.
Se enfada, llora, se deprime, 
se separan, se aislan, gritan,
pegan, matan.
La ciudad está llena de gente triste.
Gente sola. Vacia. Apagada.
Se hieren unos a otros.
Se recetan pastillas para olvidar.
Para no recordar lo infelices que somos.
Lo grises que nos volvemos.
Y nadie tiene el valor de decirnos la verdad.
Que la felicidad está por dentro,
escondida en cada uno de nosotros.
No hay formulas mágicas.
Y si sigues respirando, puedes 
seguir intentado ser feliz.
Aunque la valentía de enfrentarse a 
uno mismo requiere su esfuerzo.
Es más fácil vivir en las sombras.
Es más sencillo no permitirse sonreir.