domingo, 29 de marzo de 2009

Pequeños grandes vacios en el corazón...



Un día cualquiera te despiertas y la vida te enseña a aprender del dolor, de la pérdida y la tristeza...
Y es que las personas rechazamos el dolor, lo tememos y huimos de él, pero las grandes lecciones que aprendes proceden de ese mismo dolor.

He aprendido que no podemos negarnos a amar, por miedo a sufrir... que por mucho temor que nos dé el perder aquello que tenemos, dejar de querer, de disfrutar y de sentir, no podemos renunciar a los sentimientos, a querer hasta el último momento y aceptar que aquello que amamos, algún día se marchará, como todos nos marchamos en esta vida.. y el vacio que se queda solo podemos llenarlo con el recuerdo de aquello que una vez pudimos amar.

He aprendido que no podemos negar la despedida a nadie de aquello que perdió, por el temor a verle sufrir. Aceptar que se ha ido, acompañar hasta el final y dejar que se vaya es lo más sensato que podemos hacer. Porque hay vacios que el dolor produce, pero que tenemos que aprender por nosotros mismos a llenar.
Como decía algún autor... el dolor, cuando no te destruye, te hace más fuerte. Tenía mucha razón.

He aprendido que los sentimientos no entienden de clases, ni razas, ni especies, ni seres... que no podemos clasificar las emociones por el tamaño del ser que las produce... porque la pérdida y el vacío se siente de la misma manera... el saber que no habrá una vez más, el saber que ya no volverá.

He aprendido que el dolor nos hace ser cobardes, que huimos de él, por miedo... por rabia, por tristeza, por desesperación... pero también he aprendido hoy, que si algo malo pasa, quiero estar junto a las personas que quiero y compartir esa carga, besar esas lágrimas, abrazar la rotura, compartir la despedida...

No he perdido un familiar, ni un amigo, ni una pareja... solo era una mascota, puede pensar quién me lea... solo un conejo, tanto drama por tan poca cosa... pero, no solo era un conejo, era el conejito de mi hermana, suyo y mío desde que lo vimos 6 meses atrás en un mercadito, desde que mi hermana suplicó para que lo comprase, desde que lo tocó por primera vez...
Era suyo cuando jugaba con él, cuando lo acariciaba hasta dormirse, cuando lo besaba y le hacía de rabiar, y cuando lo miraba dormir también era suyo... era nuestro cuando estaba malito y le dábamos de comer, cuando no quería la medicación y mi madre se la daba cada varias horas pacientemente... era nuestro... y se ha ido... y no puedo, ni quiero evitar sentir esta pérdida...
porque las lágrimas de mi hermana no me hacen sentirme indiferente, porque le he sentido apagarse en mi regazo, mientras mis lágrimas rodaban por su suave piel, porque pensar que su pequeño cuerpecito frio se moja bajo la tierra lluviosa de esta noche, no me deja descansar en paz ...

Lo hemos enterrado, como se entierran a las personas que perdemos... en medio de campos de naranjos, en medio de las flores de azahar, bajo el único ciprés que se alza entre los huertos que están cerca de mi casa... le he explicado a mi hermana que los cipreses son los árboles de los cementerios y que al crecer tan altos representan la ascensión de las almas hacia el cielo y encarnan el símbolo de la eternidad...
Siempre que miremos al horizonte y veamos el ciprés recordaremos que su cuerpecito alimenta a las amapolas que crecen bajo su tronco... y recordaremos que aunque es triste el vacio que dejan las cosas que queremos cuando se van, merece la pena haberlas vivido porque su recuerdo alimenta nuestros momentos más felices...





Adiós Tortitas...
Gracias por ser nuestro regalo... el de mi hermana...
Ahora tienes una pradera infinita para correr...

4 comentarios:

~Mar~ dijo...

estoy harta de que todo lo que quiero se aleje de mi.. cada vez lo entiendo menos :'(

... eLe ... dijo...

lo siento. entiendo que estés mal. mi perro tiene cáncer de huesos tiene 12 años y siempre lo he cuidado yo, hasta dormimos juntos... y sé que morirá pronto y lo estoy pasando mal también. algunas personas no pueden entender estos sentimientos, yo me he oído cosas desagradables ("es solo UN perro", "ni que fuera tu novio"), pero voy a seguir sientiendo lo mismo y me da igual que no quieran empatizar conmigo.

pero este último comentario no lo entiendo. sea lo que sea espero que lo acabes viendo con otros ojos para sentirte mejor.

me voy a dormir!

bona nittt

~Mar~ dijo...

Tengo que hacerle perfil a mi hermana, porque los comentarios de las entradas los escribe ella... así que si algo no se entiende es por eso...
Lo lamento ...eLe... , al final se les quiere como familiares... es muy triste... pero nos dejan momentos muy buenos, y cuando la pena se pasa... se quedan momentos muy bonitos para recordar... ánimo.

... eLe ... dijo...

Así es. ok. ah
llámame laura! jeeje, aunque he de decir que ...eLe... suena más misterioso y secreto...